Stalker
Sábado, 14 de febrero de 2026
Descubrí a Andréi Tarkovski mediante un amigo mío que estudiaba Historia del arte. Me comentó que ver alguna película suya en frío normalmente no es lo que uno espera. Me lo pintó de tal manera que me pareció muy interesante, motivador y me lancé a ver sus películas.
Cada película de Tarkovski expresa una etapa de su vida, como él decía: no puedo separarme de mis películas. Tarkovski estaba atrapado en su obra.
Stalker es una de las películas de Tarkovski más conocidas, basada en la novela Picnic junto al camino, pero poco tienen en común.
Lo poco que tienen en común es un lugar especial: La Zona. Allí dentro hay un sitio donde se cumplen tus deseos, pero es un lugar peligroso donde muchos aventurados e imprudentes han perecido y lo más sensato es ir acompañado de un Stalker: una persona especial que conoce esos peligros, que te dice que nunca se puede ir en línea recta ni por el mismo camino, y si todo va bien y obedeces a La Zona, llegas al sitio anhelado y cumples tus deseos.
El Stalker orienta e intenta acompañar a dos personas que tienen mucha curiosidad por el lugar, cerrando un triángulo amorfo donde cada uno es puesto a prueba por La Zona.
Artísticamente la película es muy impactante: el día a día del Stalker es color sepia, ruidoso, molesto y frustrante... él también anhela ir a La Zona y darla a conocer, no puede resistirse. Cuando llega a ella su vida cambia de sepia a color, silencio, vacío y felicidad.
Una de las tomas que más me llamaron la atención fue el viaje previo antes de llegar a La Zona; los tres personajes bien apretados en una especie de minúscula vagoneta motorizada encauzada en una vía de tren, en silencio solo interrumpido por los interminables y constantes cambios de via, mirando alrededor con una mezcla entre preocupación e indiferencia. Esa toma es desconcertante y profunda. También es desconcertante pensar como conseguía Tarkovski fijar la bruma en la toma de la casa a la distancia, donde estaba el lugar deseado. Tan cerca, tan lejos realmente, y la bruma en medio.
Cada fotograma de cualquier película de Tarkovski es una obra de arte pintada, que desea estar dentro de un marco. La suma de todas ellas es un poema soñado que puedes ver y oir.
Stalker está disponible en Youtube por cortesía de Mosfilm.